Del 18 al 19 de noviembre de 2026 se celebrará en Shenzhen la 33.ª Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Será la tercera vez que China ejerce como anfitriona de APEC, tras Shanghai en 2001 y Beijing en 2014, y vuelve a hacerlo al cabo de doce años. En un contexto de auge del proteccionismo y de intensificación de la pugna geopolítica, ¿por qué China quiere que esta reunión salga bien y se convierta en una plataforma al servicio de todas las partes? La respuesta puede verse en tres planos: lo que significa para China, lo que significa para la economía de Asia-Pacífico y lo que significa para los países latinoamericanos de la otra orilla del Pacífico.
I. El «Año de China» de APEC: convertir la «comunidad de Asia-Pacífico» de visión en hoja de ruta
El 1 de noviembre de 2025, en Gyeongju, el presidente Xi Jinping señaló en la ceremonia de traspaso de la anfitrionía de APEC que APEC es el mecanismo de cooperación económica más importante de Asia-Pacífico; que construir una comunidad de Asia-Pacífico es la ruta segura hacia el desarrollo y la prosperidad a largo plazo de la región y, a la vez, la visión compartida de todas las partes; y que China desea aprovechar su condición de anfitriona para dinamizar la cooperación práctica en el Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP), la conectividad, la economía digital y la inteligencia artificial, a fin de «ofrecer más beneficios a los pueblos de Asia-Pacífico». Esa declaración marcó la pauta del Año de China.
Sobre esa base, China fijó como tema de su presidencia «Construir una comunidad Asia-Pacífico para prosperar juntos» y definió «apertura, innovación y cooperación» como las tres áreas prioritarias. En febrero de este año, en la Primera Reunión de Altos Funcionarios celebrada en Guangzhou, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, resumió así el trabajo de todo el año: afianzar «un objetivo», es decir, impulsar que la reunión de líderes emita un documento de resultados con una orientación clara y un contenido sustancial, y explorar los objetivos por etapas y la hoja de ruta de la construcción de la comunidad de Asia-Pacífico; explorar «dos vías», esto es, promover la convergencia entre la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), ampliar las vías hacia el FTAAP y elaborar una versión actualizada del Plan de Conectividad de APEC; acelerar «tres transformaciones», la digital, la inteligente y la verde; y profundizar una «cooperación diversa» en ámbitos como la lucha anticorrupción, la seguridad alimentaria, las pymes, las mujeres y los jóvenes.
El sentido profundo de estas disposiciones está en la continuidad y en el ejemplo. La «comunidad de Asia-Pacífico» no es una consigna nueva, sino el objetivo común fijado en la Visión de Putrajaya de APEC 2040, y la tarea del Año de China es llevar esa visión a la práctica. Celebrar la reunión en Shenzhen, «una importante ventana que demuestra el firme compromiso de China con la estrategia de apertura mutuamente beneficiosa», envía además una señal a la región: la apertura de China no se replegará ante las turbulencias externas, y los nuevos logros de la modernización china deben traducirse en nuevas oportunidades para Asia-Pacífico y para el mundo.
II. APEC para la economía de Asia-Pacífico: por qué un mecanismo no vinculante es insustituible
A APEC se le reprocha con frecuencia carecer de fuerza vinculante y tener dificultades para lograr avances sustantivos; sin embargo, es precisamente ese diseño institucional —«laxo en la forma, cohesionado en el espíritu»— el que le ha permitido conservar un valor insustituible a lo largo de más de treinta años de vaivenes. Desde su fundación en 1989 hasta 2021, el arancel medio de la región bajó del 17 % al 5,3 % y el comercio total de mercancías se multiplicó por más de nueve, lo que convirtió a Asia-Pacífico en el «motor principal» del crecimiento del comercio mundial. Ese resultado no se apoyó en acuerdos de cumplimiento obligatorio, sino en el «enfoque APEC»: consenso, voluntariedad y autonomía, y combinación de acción colectiva y acciones individuales.
Más importante aún es la función de APEC como «plataforma de coordinación» e «incubadora de ideas». Durante las dos crisis financieras, APEC no pudo prestar asistencia, pero ofreció un espacio para que las partes coordinaran posiciones y se comprometieran a no introducir nuevas restricciones comerciales; la Lista de Bienes Ambientales acordada en 2012 allanó el camino a las negociaciones correspondientes en la OMC; los Principios de Mejores Prácticas para los TLC de 2004 y la Hoja de Ruta de Beijing de 2014 sentaron la base normativa de la convergencia actual entre el RCEP y el CPTPP. En los momentos de mayor rivalidad entre grandes potencias, APEC sigue siendo la única plataforma multilateral capaz de sentar a la misma mesa a los líderes de todas las principales economías: los dos encuentros entre los jefes de Estado de China y Estados Unidos, en 2023 y en 2025, tuvieron lugar durante reuniones de APEC.
Hoy, cuando resurgen las barreras arancelarias y las cadenas industriales y de suministro se fragmentan de forma artificial, la relevancia de un mecanismo de cooperación que reúne a cerca del 40 % de la población mundial, casi el 50 % del comercio y más del 60 % del PIB global no disminuye, sino que aumenta. Preservar un orden económico y comercial regional abierto y previsible, y mantener a Asia-Pacífico como estabilizador del crecimiento mundial, es el mínimo que el Año de China debe asegurar y, al mismo tiempo, el máximo común denominador de todas las partes.
III. APEC para América Latina: el Pacífico no es una brecha, sino un corredor
De los 21 miembros de APEC, México, Perú y Chile son las tres únicas economías latinoamericanas. Sus modelos de desarrollo difieren, pero los tres apoyan su crecimiento en la apertura exterior, la manufactura y las exportaciones mineras, agrícolas y forestales; los tres son partes del CPTPP, y son las economías de América Latina más profundamente integradas en las cadenas industriales de Asia-Pacífico. Para ellas, APEC es a la vez la credencial para participar en el debate sobre las reglas de la región y el corredor que convierte lo «transpacífico» de un concepto geográfico en una realidad económica.
Las bases de la cooperación entre China y América Latina ya no son las de hace diez años. Desde la inauguración del puerto peruano de Chancay en noviembre de 2024, el tiempo de navegación entre Perú y Asia se ha reducido de unos 35 días a unos 23; los tratados de libre comercio de China con Perú y con Chile se han actualizado sucesivamente; y en mayo de 2025 se celebró en Beijing la Cuarta Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, en la que China propuso poner en marcha conjuntamente cinco programas —de la solidaridad, del desarrollo, de las civilizaciones, de la paz y de los pueblos— para impulsar la construcción de la comunidad de futuro compartido China-América Latina y el Caribe. Estos logros bilaterales y regionales necesitan un marco multilateral que amplifique su efecto. Las «dos vías» propuestas para el Año de China —el FTAAP y la versión actualizada del plan de conectividad— coinciden justamente con las dos cuestiones que más interesan a América Latina: el acceso a los mercados y los corredores logísticos.
Los países latinoamericanos no acuden a Shenzhen a la espera de beneficios en una sola dirección, sino a participar en la agenda en pie de igualdad. Los temas de pymes, mujeres, jóvenes y seguridad alimentaria incluidos en la «cooperación diversa» son los ámbitos de crecimiento inclusivo que América Latina sigue desde hace tiempo; los minerales verdes, la energía limpia y la economía digital de las «tres transformaciones» encajan de lleno con el litio de Chile, el cobre de Perú y la industria manufacturera de México. El principio de consenso de APEC garantiza que la voz de las economías pequeñas y medianas no quede ahogada por la pugna entre grandes potencias. Ese es precisamente el mensaje que China quiere transmitir a sus socios latinoamericanos: la cita de Shenzhen es una invitación dirigida a todos los miembros.
Conclusión
Que APEC salga bien significa, ante todo, convertirla en una plataforma al servicio de todas las partes, y no en el escaparate de ninguna de ellas. En su discurso de Gyeongju, el presidente Xi Jinping subrayó que hay que mantenerse fieles a la misión fundacional de APEC de impulsar el crecimiento económico y mejorar el bienestar de los pueblos, y perseverar en compartir oportunidades y lograr beneficios mutuos a través del desarrollo abierto. Ese es el rasero con el que se medirá el éxito del Año de China. Cuando las partes acudan en noviembre a la cita de Shenzhen, que logren emitir un documento de resultados con orientación clara y contenido sustancial, que fije objetivos por etapas para la construcción de la comunidad de Asia-Pacífico en el próximo periodo, decidirá si esta reunión, como las de Shanghai y Beijing, se convierte en un nuevo hito de continuidad y renovación en la historia de la cooperación de Asia-Pacífico.
Referencias
- Xi Jinping anuncia que China acogerá en Shenzhen la 33.ª Reunión de Líderes Económicos de APEC, Ministerio de Relaciones Exteriores de China (versión en español), 1 de noviembre de 2025
- Xi Jinping: «Construir una Economía Inclusiva y Abierta de Asia-Pacífico para Todos» (discurso de Gyeongju, texto íntegro), Ministerio de Relaciones Exteriores de China (versión en español), 31 de octubre de 2025
- Wang Yi sobre las prioridades del «Año de China» de APEC, Ministerio de Relaciones Exteriores de China (versión en español), 10 de febrero de 2026
- Wang Yi asiste a la inauguración de la Primera Reunión de Altos Funcionarios de APEC 2026, Ministerio de Relaciones Exteriores de China (en chino), 10 de febrero de 2026
- Visión de Putrajaya de APEC 2040, Ministerio de Relaciones Exteriores de China (en chino), 20 de noviembre de 2020
- Xi Jinping: «Escribir un Nuevo Capítulo de la Construcción de la Comunidad de Futuro Compartido China-América Latina y el Caribe» (Cuarta Reunión Ministerial del Foro China-CELAC), Ministerio de Relaciones Exteriores de China (versión en español), 13 de mayo de 2025
- Achievements and Benefits, sitio oficial de APEC (datos de aranceles y comercio)
- La cooperación económica y comercial China-América Latina alcanza un nuevo nivel en 2025, China News Service (en chino), 31 de diciembre de 2025 (datos sobre tiempos de navegación del puerto de Chancay)
- Liu Chenyang, «El papel y las perspectivas de APEC en la construcción del orden económico de Asia-Pacífico», Contemporary World (当代世界), n.º 11, 2025 («enfoque APEC»)
- Song Yiming y Ling Xiaopeng, «Laxo en la forma, cohesionado en el espíritu: diseño institucional y resiliencia institucional de APEC», Journal of Strategy and Decision-Making (战略决策研究), n.º 4, 2026 («plataforma de coordinación», «incubadora de ideas»)

